Mundo ficciónIniciar sesiónMe echo perfume, y busco las cosas que necesito para echarlas a mi bolsa, pero no encuentro mi móvil. Lo busco de bajo de la cama, y entre mis bolsillos... Pienso donde podría estar, ¿en la camioneta? No porque no lo saque durante el camino. Y entonces recuerdo de la llamada que recibí en la casa de Daniel. Con razón no me ha llamado y, por lo tanto, mi móvil no ha sonado para nada. Tomo un suéter verde por si hace frío después.
-Señorita, el Señor Daniel, pide que







