Tengo casi veinticinco años, ya no soy tan joven y sé que todos esperan que en algún momento siente cabeza y una de esas personas que quiere eso, es mi madre. A lo largo de mi vida he visto como ha cambiado la forma en la que me regaña, antes gritaba, manoteaba e incluso quería golpearme por haber hecho algo muy malo. Después dejó de manotear y querer arrancarme la cabeza, después solo me gritaba desesperada. Pasaron los años y dejó de gritarme y solo con una mirada bastaba para advertirme que