—Dime que no lo estás pensando, Daniel— los ojos de Nath están empapados de mieeo y cautela, pero yo no sé a que se refiere cuando dice eso.
—¿De que hablas?— pregunto casi ofendido.
—Te conozco Daniel, eres mi hermana y aunque todos fingimos que no sabemos nada de lo que haces cuando sales de casa y te vas a la casa del tío Anthony... es otra cosa, Clark. Te conocemos y conocemos tus alcances.— Frunzo las cejas confundido, no estoy entendiendo nada de lo que dice, ni mucho menos el rumbo que