Con dolor de cabeza, cansado y con ganas de liberar mi furia con alguien, camino por el hospital. Traigo algunas cosas para Elizabeth, pues tengo la esperanza de que hoy ya pueda llevarmela a casa y sino se puede entonces rompere la reglas y me la llevaré sin pedir permiso porque al final ella es mía y el doctor un títere más de mi lista. El doctor debe de hacerme caso y no desafiarme o sino puede que pierda una considerable cantidad al mes. Traigo unos chocolates, los traje porque sé que a Eli