Cierro los ojos para relajarme, porque si no lo hago puede que mate al tonto de Andrew. Tengo los puños a mis costados, conteniendo esta rabia, estas ganas de romperle toda la cara. Quisiera tomarlo y destruirle la cara, pero no puedo hacerlo, al menos no es un maldito hospital. Ya fue suficiente con lo que ha pasado con Eli, quien se matienen dormida. Creo que la presión de la situación fue la que la hizo desvanecerse.
—¿Estás contento, Clark?— escucho que dicen atrás de mí. —Mira lo que hicis