—Respóndeme, David. ¿Estás hablando en serio? No lo dijiste porque todavía estás obnubilado por el deseo y los vestigios de pasión que quedan en tu sistema.
Valentina había sido testigo de la frase "que no sabía dónde meterse". la estaba volviendo a experimentar. Lo vio tragar en seco para después intentar retomar la palabra una, dos tres veces. Estaba segura que si llevara una corbata le estaría apretando el cuello.
— ¿Por qué no me contestas? —Volvió a preguntar después de unos pocos minutos