—Valentina, cielo ¿dónde vas? Son las diez de la noche —David no se creía que después de semejante maratón sexual su mujer tuviera fuerzas para algo.
Necesitaba descansar después del fin de semana que habían tenido. Su padre seguía en el hospital bajo el control estricto de los médicos y estaba seguro que cuando regresara a casa Victoria Spencer se encargaría de todo como si fuera un sargento de primera división.
—Hubo un accidente múltiple en la Avenida Metropolitana. Están saturados. Están l