Valentina trató de permanecer impávida ante las palabras del sacerdote. Repitió las palabras en el momento que le tocaba y intento mover sus labios para una sonrisa normal. Lo que no pudo esconder fue los temblores de sus manos. Y sabía que David los podía sentir pues tenía sus dedos entrelazados.
Su cuerpo vibró cuando colocó la cadena en su cuello y le dio una tierna pero caliente caricia. Y sé sintió en las nubes cuando el cura no había terminado de decir "puede besar a la novia" y su esp