Capítulo 80. ¡Su hijo no tenía sangre Barrett!
El sonido de los cubiertos creaba un ruido molesto que perturbaba la mente de Soraya, quien ni siquiera era capaz de probar un bocado.
Se mostraba pensativa y, con disimulo, observaba a Samuel, anhelando saber lo que diría después del desayuno. Aunque intuía lo que sucedería, deseaba creer que no se trataba de Sebastián.
—Señora, una mujer afuera de los portones, está alzando la voz. Y asegura que si no la atienden, causará un gran escándalo. Su alboroto está captando mucha atención — le infor