Una propuesta inesperada que lo cambia todo.
“Pues hoy serás mía, eso te lo aseguro”. Esas palabras comenzaron a resonar en la cabeza de Giorgiana, haciéndola entender por completo lo que significaba esa frase para ella, para él, para ambos. Comprender este hecho, hizo que la Marquesa de Pembroke se llenara de miedo, porque sí, es cierto que su cuerpo respondía muy bien a los estímulos, a los besos y a las sugerentes caricias que desde hacía varios minutos, le estaba prodigando el amor de su vida, el hombre que ella amaba de verdad, tambi