Al día síguiente todos se despertaron temprano para un agradable desayuno antes de irse, no querían marcharse todavía, le habían agradado los ancianos de la casa y querían seguir compartiendo pero debían trabajar por lo que se despidieron y cada uno tomo su lugar en el auto, el viaje de vuelta resulto tan entretenido como el de ida, todos riendo y hablando al mismo tiempo entre risas por sobre la música, jugando juegos infantiles y cantando a todo pulmón, los chicos tendrían el tuno nocturno es