Gaspar había estado en contacto permanente con Gabriela desde que se conocieron y se confirmó la paternidad. A la niña le encantaba tener a su padre cerca y cada día estaba más enamorada de él.
- Tía Leticia, ¿no es guapo mi papá? - preguntó mostrando una foto.
- ¡Madre mía! ¡Sí que es guapo! - dijo sorprendida y cogió el móvil de la mano de la niña. - ¡Vaya!
- ¡Leticia! - la regañó Emily. Tenía la boca abierta mirando la foto de Gaspar.
- No te pongas celosa, mamá. Tú también eres preciosa.
La