Gabriela bostezó varias veces y dijo que de ninguna manera, que necesitaba dormir, lo que hizo reír a ambos.
- ¿Dormirme, papá?
- Claro que sí.
Gabriela estiró los brazos para que la cogiera en brazos. Gaspar sonrió y la cogió en brazos. Luego fue a su habitación. Cuando llegaron, ayudó a Gabriela a ponerse el pijama y luego le hizo señas a Gaspar para que la acostara, cosa que hizo. Emily los observó a los dos, Gaspar besó la frente de Gabriela y la tapó con la manta. A pesar de su somnolencia