Pasaron el día junto a la piscina y, a la hora de comer, Gaspar pidió a María que cuidara un momento de Gabriela e invitó a Emily a dar un paseo por el jardín. Entre risas y miradas cariñosas, llegaron a un rincón especial del jardín donde una pequeña fuente burbujeaba suavemente.
- Entonces... ¿has pensado en mi propuesta? - Gaspar la miró a los ojos, con expresión seria pero llena de ansiedad.
Emily sintió que el corazón le latía más deprisa.
- Sí, lo he pensado.
- ¿Y cuál fue tu respuesta?
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