—¿Acaso buscas que te maten? ¡Parece que tienes ganas de morir!
—¡Esta perra todavía se atreve a amenazarnos! Si no fuera porque el jefe no nos deja hacer lo que queramos, ¿crees que podrías estar parada ahí hablando? ¡Entre todos nosotros te haríamos probar lo que es bueno!
Después de decir eso, todos se rieron, con miradas repugnantes en los ojos.
Silvia se abrazó el pecho con cara fría. Decir que no tenía miedo sería mentira.
Tenía mucho miedo de que esas palabras enfurecieran más a estos hom