—Por supuesto, tu abuelo te extraña más —Jorge miró hacia el profesor Cisneros.
Milena miró a los dos ancianos y sonrió:
—Ya no me voy. Ya me alejé por tanto tiempo, también extraño mucho a todos. ¿Daniel me extrañó?
Daniel asintió distraídamente. En su mente pensaba en las llamadas que no había contestado hace rato.
Milena se puso muy contenta:
—Jorge, ahora que regresé voy a ir a visitarlo seguido. Espero que no le parezca que lo molesto mucho.
—¡Para nada! —rió Jorge.
En la entrada de la Univ