Después de colgar el teléfono, Fátima le preguntó con preocupación:
—Carlos, ¿qué pasó?
—Hubo problemas en la empresa.
Carlos dejó esta frase y se fue, ahora no podía calmarse, quería regresar a la empresa inmediatamente.
Sabía que esto definitivamente no era casualidad, ayer aún se preguntaba por qué Daniel no había actuado, hoy le llegó esta noticia tan grande.
Fátima miró con preocupación la espalda de Carlos alejándose, viéndolo tan alterado, el asunto no debía ser pequeño.
Fátima regresó a