Sin importar lo que dijera, Silvia mantuvo su rostro inexpresivo.
—¿Terminaste?
Había escuchado palabras mucho más venenosas que estas. Todas estas personas eran iguales, creyendo que su posición les daba derecho a pisotear a los demás.
No tenía nada que decirle a gente así.
Su respuesta enfureció aún más a la mujer, quien la empujó.
—¿Cómo te atreves a hablarme así?
Las seguidoras añadieron:
—¿Sabes quién está frente a ti? Es la señorita Lima, hija del dueño de Impacto Visual.
¿Impacto Visual?