PDV Amelia.
–Tenemos que hablar – respiré profundo antes de decirle a mi novio una de las frases más aterradoras entre las parejas.
El efecto en Hafid fue el mismo que se ve en las películas o se describe en las novelas, abrió los ojos con asombro y parecía que paró de respirar por unos segundos. Dejó en la mesa el libro de economía que estaba consultando para prestarme toda su atención.
–¿De qué será, cariño? suena importante – su tono fue un tanto ansioso.
–Bueno, como te dije al inicio de