Capítulo 82: Hoy que no estás.
En horas de la noche Malú acompañada de su hermana menor Majo, llegaron a Salento, a la finca de los padres de Sebastián. Durante todo el trayecto María Luisa había permanecido en profundo silencio.
—¡Hay un baile! —exclamó Majo y aplaudió con emoción cuando aparcó el auto—, y a mí me fascina bailar.
Malú ladeó los labios, fingió sonreír.
—¡Diviértete! —recomendó.
—Pero con esa cara de tragedia que traes, mejor te hubieras quedado en la hacienda, ya olvidate del diablo, no sufras por él,