Capítulo 78: Arreglando cuentas.
Mafer contemplaba a Eduardo dormido, suspiró profundo.
—Eres muy guapo demonio español —susurró, y se acercó con lentitud, deslizó sus dedos por el rostro de él—. Despierta —murmuró.
Eduardo se removió en la cama.
—Es muy temprano —dijo.
—Hace un día maravilloso —comentó ella—, vamos no seas flojo —indicó.
Eduardo se acomodó en la cama.
—Dejame dormir un rato más, ayer nos quedamos hasta tarde en la playa —comentó.
Mafer frunció los labios.
—Pareces mi abuelo —bromeó ella.
Eduardo abrió