Meses antes.
Manizales – Colombia.
Dos días habían pasado luego de que le pidiera a Malú ser su esposa, y se enterara de que era hija de su peor enemigo, Abel llegó al edificio en el cual su mejor amigo Eduardo, había rentado una oficina para su empresa.
Apenas estaba llegando el mobiliario, cuando Abel pidió a esas personas que lo dejaran a solas con su amigo.
¿Qué te ocurre, tío, por qué tienes esa cara? —indagó Eduardo.
Abel se llevó ambas manos al cabello, tenía los ojos rojos de las malas