Luego de que ambos habían rememorado sus primeros besos, y que Abel logró convencer a Malú de que entre él y Leticia no había nada, entre ambos hicieron el almuerzo, limpiaron la casa, jugaron un partido de Scrabble, y así finalizó el segundo día del encierro.
Al tercer día, la rutina fue la misma, esta vez, luego de realizar las labores cotidianas, jugaron Jenga, pero empezaron a sentirse agotados, y decidieron irse a la cama.
Abel se removía con inquietud en el lecho, gotas de sudor aparec