Varias semanas después.
Malú miraba en el espejo como su vientre empezaba a crecer, aunque apenas contaba con nueve semanas de embarazo, al ser múltiple, su estómago empezaba a formar un pequeño bulto. Aunque todavía no podía estar tranquila, su anterior bebé lo perdió cuando tenía ocho semanas, y el temor era grande.
—¿Qué vas a hacer hoy? —indagó Abel, mientras la abrazaba por la cintura, y colocaba sus fuertes manos en el vientre de su esposa.
—Debo verificar que todo esté en orden para