Capítulo 101: He renunciado a ti.
Risas, murmullos, y coqueteos de parte de ambas parejas se escuchaban en el restaurante donde los cuatro se hallaban compartiendo el almuerzo.
—Son terribles —dijo Eduardo a las gemelas—, siento pesar por sus padres —bromeó.
—Me hubiera gustado conocerte de niña —dijo Abel reflejándose en la mirada de Malú—, te imagino corriendo por los cafetales, seguramente dando órdenes a todo mundo, o disparando al que aparece. —Carcajeó.
Malú soltó una risotada al escucharlo.
—Y yo te imagino a ti: