(Renata Pellegrini)
—¿Qué quería el jefe?— pregunta Caio mientras me acerco al mostrador.
Suspiro, no puedo decirle a nadie lo que pasó en esa habitación. Tomo asiento detrás del mostrador al lado de Caio y miro hacia la entrada. No me gusta mentir, pero Caio ha sido muy amable conmigo, no hay por qué darle una respuesta seca, mejor mentir.
—Ni siquiera entré a tu habitación, él dijo que me fuera incluso antes de que yo entrara— invento la excusa, pero sus ojos me miran con sospecha.
—Te tardas