(Renata Pellegrini)
Me despierto y voy directo para el baño, abro la ducha y dejo que el agua corra por mi cuerpo, el recuerdo de ese hombre tan cerca de mí hace que mi corazón se acelere una vez más, es imposible organizar mis pensamientos cuando se trata de ése italiano, mi mente y mi barriga son un desastre, una sonrisa tonta se escapa de mis labios
¡Renata, detente, carajo!
Es una tontería seguir pensando en él, un hombre como Filippo Valentini ciertamente tiene mujeres en tropel a sus pies