Mundo ficciónIniciar sesión--Mira papá... Mira amigo nuevo… es un oso y es enorme… ¿Puedo ir? ¿Puedo ir?— Observé como el rostro amargo de Elios, quien no había dicho una sola palabra desde que tuvimos aquella discusión en la puerta de su casa, se suavizó de manera inmediata y le sonrió a mi hija, quien parecía estar ansiosa porque su supuesto padre le diera el permiso, en lo que note como la pequeña se iba a los brazos de Elios y







