13. Así pequeña... No te pares…
— Por esta vez dejaré que seas tú quien lo haga a tu manera. Dime algo¿Has tenido una polla en la boca antes?— Preguntó Marius cuando su polla saltó, dura, necesitada, frente a los ojos de la chica, quien no pudo disimular su sorpresa cuando estos se abrieron más grandes de la cuenta y él no pudo más que subir otra velocidad al vibrador, iba a ser una tortura no follarla hasta que estuviera seguro de que no querría escapar de él ¡Por los jodidos dioses! Llevaba unas horas con ella y no paraba de