125. Marius cálmate, Noelia no está aquí.
Noelia podía sentir cómo era llevada a otro lugar, entre brumas escuchaba a la lejos una que otra maldición de una de las personas que la estaba llevando, la otra le decía que se callara, que dejara de quejarse y que no debía de haber inyectado esa sustancia en ella.
El tono de esa segunda voz era cálido y con un ligero toque de preocupación, lo que hacía que Noelia se preguntara El porqué y tratara de despertarse sin conseguirlo, cada vez que sentía que lo iba a lograr, la oscuridad nuevamente