Supe el momento exacto en el que las chicas habían llegado de la escuela.
Leo envió a un amigo suyo a buscarlas pero Claudia se delató entrando a la habitación de Leo muy emocionada, probablemente queriendo decirle algo a su tío pero Leo acababa de salir por lo que Claudia se encontró conmigo y su cara emocionada cambió a una más emocionada.
— ¡Melissa, estás aquí!
Ella corrió enseguida y me abrazó.
Yo le devolví el abrazo sonriendo por la muestra de cariño de la niña pero me quedé de piedra cu