—Estás temblando, cariño ¿Tienes frío? —su voz suave hace eco en mi alma quien cada segundo se siente mucho más ansiosa con su cercanía.
Alzo mi mirada encontrándome con sus ojos perfectos los cuales están al pendiente de todo lo que yo hago.
Me estremezco un poco cuando siento sus nanos cada vez más cerca de mí a través de mi ropa.
—Sí, Leo.
Tengo tanto frío.
—Vamos, haré que eso desaparezca —me aseguró y antes de que lo previera Leo me cargó al estilo nupcial logrando que yo contuviera la resp