Vieja prematura.
Fanny se encontraba en su habitación, su mirada perdida en el vacío y una arruga de preocupación marcando su frente. Alexis, al notar la expresión de su esposa, se acercó con una taza de café caliente en la mano.
—Amor, te veo preocupada. ¿Qué sucede?
Fanny suspiró profundamente antes de responder.
—Es Alessia… Hoy tuvo un arranque de ira y rompió el espejo de su habitación.
La preocupación en la voz de Fanny era palpable. Alexis se sentó a su lado, ofreciéndole la taza de café como un pequeño