Victoria.
—¡Esto es inaceptable! —gritaba Anaís, con los ojos enrojecidos por la ira. Los periodistas habían estado acosándola durante días, preguntándole sobre su supuesto amante, una mentira que habían difundido en las noticias.
—Calma Anaís, todo estará bien —Adelyn la abrazo para lograr calmarla.
—Lo sé, solo que es frustrante, no poder hacer mi vida normal.
Después de una ardua investigación, los oficiales a cargo habían descubierto que todo era una vil difamación. Jacques y Fabiola habían tramado e