No te amo.
—Cuídate —Rebeca abrazo a Kelvin, su corazón latía con un miedo que no podía controlar.
—Tranquila —Kelvin la apretó más contra su cuerpo. Sentir sus abrazos lo llenaba de calma y esperanza.
—No tardes.
—Cariño, tranquila, solo voy a hablar con ella, a dejarle claro las cosas, confía en mí, te amo a ti. Alessia siempre será como una hermana para mí, por lo que haga lo que haga, no me hará cambiar de opinión, ni tampoco me dejaré seducir por ella, estoy claro en lo que siento por ti.
Escuchar es