Capítulo 9.
Veinte minutos después el ceño fruncido y la expresión sombría del Alfa Alan coincidía con la de la doctora Paula.
-Es un protocolo que lo revise primero a usted, Alfa, para comenzar a tratar a los otros miembros de la manada.
-Y ya te he dicho que no es necesario. ¿Quieres tratar a alguien? Comienza con cualquiera de los lobos presentes. – Dijo con un gruñido bastante feroz en su dirección.
No nos habíamos movido del claro.
Después de mi pequeña crisis nerviosa, o realización de que estoy loca