Recuperación.
Con satisfacción, Valery dejó el paño sobre la encimera y se dio por servida. Había pasado todo el día limpiando y organizando la casa de sus padres, tras la salida de su madre del hospital.
En el afán y la preocupación de su enfermedad, su padre no había podido mantener el espacio del todo limpio, pero con tan solo unas horas, Valery volvió a dejar todo en su lugar.
La casa de los Johns, contrario a la residencia Davis, era un hogar promedio, donde había comodidad, pero no lujos. Para Valery,