Nuevos conocidos.
Andrew jugó con su bolígrafo entre sus dejos, mientras giraba en la silla destartalada de su viejo escritorio. Frente a él, los diferentes casos esperaban para que les echara un vistazo, sin embargo, su mente estaba lejos de allí y al igual que su corazón.
Contrario a lo que había creído unos meses atrás, de que nunca tendría que volver a ese despacho de mala muerte, tras las vueltas que había dado su vida y resultado de sus acciones, terminó en el punto de partida.
No le había quedado de otra