Mundo ficciónIniciar sesiónElizabeth Collins.
—¿Dónde vas? —Dante me toma del brazo y me detiene en mi camino hasta la pista.
—¡Suéltame ahora mismo! —ordeno con los dientes apretados. No me suelta, por el contrario, aumenta la presión.
—No dejaré que hagas algo estúpido, Lissy. ¡Vamos, te llevo a casa!
—Lo sabias, ¿verdad? Y lo callaste —estoy furiosa y triste al mismo tie







