El coche avanzaba por la carretera con una música suave de fondo y un agradable aroma flotaba en el aire.
—No hay transporte público cerca del centro de tratamiento. Si necesitas salir y estoy por allí, dime y te llevo. Si no estoy… —Cristóbal echó una rápida mirada a Gabriela—. ¿Tienes licencia de conducir?
Gabriela negó con la cabeza. Cristóbal era ahora su médico, y ella pensó que sería bueno compartir algunas de sus ansiedades:
“Cuando tenía dieciocho años intenté aprender, pero no sé por qu