—Álvaro, ella no se va a arrepentir —dijo Octavio lentamente.
Álvaro se quedó paralizado por un momento, dudando antes de preguntar:
—¿No volvió para pedirles ayuda para detener el divorcio?
—Solo vino a notificarnos que ya se divorció de ti, y nos dijo que no nos volverá a ver jamás —respondió Octavio, sin volver a mirar a Álvaro, moviendo la mano con cansancio—. Después de tantos años de que la trataras mal, ya se ha dado por vencida… En fin, felicidades, conseguiste lo que querías. De ahora e