Capítulo 120
Gabriela lo acompañó hasta la puerta.

Por fuera, la nieve había comenzado a caer, aunque no sabía exactamente cuándo.

Dentro, el calor de la calefacción contrastaba con el frío exterior.

Gabriela vestía ropa ligera, y la brisa fría que se filtraba por la puerta la hizo estremecerse un poco.

Álvaro no la dejó acompañarlo hasta el coche.

Gabriela se levantó en puntillas y le dio un beso en la mejilla, ajustando su abrigo alrededor de su cuello.

"Cuídate y dile a Kian que maneje despacio."

—Kian no
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