Pero la decoración y el ambiente le habían gustado mucho. Era evidente que Cristóbal había puesto mucho esmero en crear ese lugar.
Y ahora, todo estaba reducido a cenizas…
"Lo siento mucho," se disculpó Gabriela con un nudo en la garganta. "Haz una estimación de las pérdidas… Yo me encargaré de cubrir los gastos."
Cristóbal se quedó en silencio, perplejo por un momento. Luego, lo comprendió todo:
—¿Esto fue obra de Álvaro? —preguntó, con la voz endurecida.
"Hubo un malentendido… En fin, por tu s