412. RECELOSO DE TODOS
ALESSANDRO:
Lo observo feliz de que encontrara el verdadero amor, pero al mismo tiempo sé que, como a mí, nos desconcentra. No lo interrumpo, estoy consciente de que todo esto lo causé yo con mis inseguridades.
—Moveré cielo y tierra, descubriré quién es ese “dragón de fuego” y le cortaré yo mismo la garganta —sigue vociferando Rufo furioso. —Lo mataré por atreverse a pensar que puede tocar lo que es mío.
—Vaya, mi hermano, suenas igual que yo —río dándole unas palmadas en la espalda—. Lo