Mundo ficciónIniciar sesiónMINETTI:
Me cruzo de brazos, mirándola detenidamente. Esa mujer frente a mí no tiene idea de cuánto inclina mi mundo con cada palabra que sale de su boca. Y el problema es que, aunque me niego verbalmente, todo en mí arde con solo imaginarla haciendo realidad su confesión. Maldición, ella es muy peligrosa y adorable para mí a partes iguales.
—¿No acabas de decir que no me llevarás la contraria y que harás






