241. TRATANDO DE ESCAPAR
LILIAN:
Ambos niegan con la cabeza mientras se concentran en mirar por dónde vamos. Uno de ellos me explica que tenían los aparatos cargando cuando se armó todo y salieron corriendo sin ellos.
—¿Por qué no nos escondemos y esperamos a mi esposo? —pregunto, temiendo que no me encuentre—. Les aseguro que debe estar al llegar de un momento a otro, no sé por qué no lo ha hecho todavía.
—Señora, si nos atrapan los hombres del padre de Demon, ni el Capo di tutti i capi nos salvaría —dice el que