Pov: Samanta
No quiero despertar pero Lia se mueve y se mueve sin parar.
La mano de Tom se mueve en movimientos circulares y magicamente se queda quieta.
— Esas manos magicas — susurro aun media dormida mientras pongo mi mano sobre la suya apoyado en mi abultado vientre.
— Ustedes son mágicas — susurra en mi odio.
— No quiero levantarme pero llegarán las cunas que pedimos y quiero ver que sean perfectas.
Este último tramo del embarazo tengo mucho sueño, mucha pereza.
— Sos una mamá increíbl