Sophia
Liam apartó mi mano de su brazo con bastante brusquedad. Me quedé mirándolo con incredulidad. Bajo la mirada de todas las personas que nos observaban, no podía creer lo que acababa de hacer.
—Liam...— lo llamé.
Solo la frialdad de su mirada hizo que se me cerrara la garganta. En cuanto la mujer llamada Phoenix se marchó, él comenzó a caminar, y yo lo seguí.
Estaba completamente conmocionada por la situación. Toda la atención de Liam parecía estar puesta únicamente en esa mujer; se veía t