—Preguntas como esta…—
—¿Son difíciles de responder?—
—Mi respuesta siempre serás tú—, pronunció Max, presionando su frente contra la de Olivia. —Si solo uno de nosotros puede sobrevivir, te elegiré a ti también. Aparte de nuestros hijos, nadie puede compararse contigo—.
Cuando Olivia lo miró a los ojos, sintió como si su alma fuera a ser absorbida por ellos.
Olivia se sonrojó. Aunque sus preocupaciones se habían resuelto, no pudo evitar preguntar: —¿Lees muchas novelas románticas?—
—¿Eh?— Max