—Señor —saludó el jefe de seguridad de Paolo. Entró a la oficina y cerró la puerta detrás de él.
—¿Qué es lo que tienes?
—Recuperamos ambas imágenes. —El hombre se acercó y colocó dos fotos sobre la mesa.
Tal y como Loredana le había dicho en una estaba cenando con una cliente y en la otra tenía sujeta a Bibiana por la cintura. Entendía porque Loredana había estado molesta al verlas. Se habría sentido igual si hubiera sido ella quién estuviera en las fotos junto. Tenía suerte de que Loredana hu